Tipos de piercing en la oreja: la guía completa
Por Robin Jehanno, especialista en piercings en Solstice Bijoux.
¿Quieres hacerte un piercing en la oreja? ¿Tienes una idea en mente pero no conoces el nombre del piercing en cuestión? ¿Buscas información sobre el dolor, el precio y el tiempo de cicatrización?
En Solstice estamos especializados en joyas para piercings de oreja cicatrizados. Y tenemos respuesta a tus preguntas.
El piercing de oreja vuelve a estar en primer plano gracias a la tendencia de acumular joyas. Uno de los más populares es el hélix, situado en el cartílago externo, porque muchas personas lo encuentran bastante llevadero y queda muy bien. Pero el tragus o el conch también se piden mucho. Como ejemplo habitual en Francia, un piercing puede costar entre 20 y 70 euros según la zona perforada y la experiencia del piercer.
En este artículo descubrirás:
- Cómo localizar y nombrar cada tipo de piercing en la oreja
- Cómo se realiza la perforación: tarifas, dolor, cicatrización, etc.
- Cómo cuidar tu oreja
- Consejos para elegir bien tus joyas
Los tipos de piercing en la oreja te resultarán mucho más fáciles de entender.
¡Vamos allá!
¿Cuáles son los tipos de piercing en la oreja?
Los piercings de oreja se reparten entre el lóbulo y el cartílago.
1. Hélix y anti hélix, o piercing de cartílago
El piercing hélix se sitúa en la parte alta del cartílago, más exactamente en el borde de la parte superior del pabellón auricular. También llamado piercing de cartílago, el hélix suele elegirse a menudo como uno de los primeros piercings porque muchas personas lo encuentran llevadero y su precio suele ser accesible. Aun así, conviene prestarle atención, porque esta parte del cartílago se engancha con facilidad con la ropa, el pelo o las sábanas, y también está expuesta a golpes.

El piercing de hélix tiene varias variantes que visten el contorno exterior del cartílago. Es muy habitual ver a algunas mujeres llevar varios aros en el cartílago externo. La acumulación de joyas finas y sencillas es muy tendencia.
El piercing anti hélix se sitúa frente al hélix, en el cartílago exterior. Está por encima del tragus y cerca del rostro. Menos extendido que el hélix, el anti hélix suele resultar un poco más molesto. También es posible llevar varias joyas en esta zona.
2. Tragus y anti tragus
El piercing tragus está situado justo delante del conducto auditivo. Esta pequeña lengüeta de cartílago tiene forma redondeada o triangular. Discreto, original, actual y delicado, aporta un toque atrevido a tu estilo. Suele ser uno de los primeros piercings que se hace mucha gente, junto con el hélix y el lóbulo. Aunque pueda parecer lo contrario, para muchas personas resulta bastante llevadero; la cicatrización varía de una persona a otra.
El piercing de tragus combina bien con el conch y con el hélix. Incluso es posible, aunque muy raro, hacer 2 perforaciones en esta zona. Suele llevarse con un stud en el tragus, aunque un aro pequeño también puede quedar muy actual.
El piercing anti tragus está en el lado opuesto al tragus. Esta zona curvada y plegada se encuentra en la parte del cartílago situada justo encima del lóbulo.
3. Conch, o concha
El piercing conch se coloca en la parte hueca del pabellón auricular, frente al conducto auditivo externo. Puedes elegir entre conch externo e interno: el primero está más cerca del hélix, mientras que el segundo se sitúa más cerca del conducto auditivo.

Los aros simples, dobles y triples, preferiblemente gruesos, son muy tendencia para un piercing de conch.
4. Daith
El piercing daith se sitúa por encima del conducto auditivo de la oreja, en un pequeño pliegue de cartílago. Situado entre el anti hélix y el tragus, el daith es discreto y muy actual. Suele llevarse con un aro bastante grueso, con o sin strass.
El daith a veces se presenta como un piercing contra la migraña, pero su eficacia como tratamiento no está demostrada, como explica la American Migraine Foundation.
5. Rook
El piercing rook es el pequeño pliegue de cartílago situado justo encima del daith. Más exactamente, se encuentra en la parte alta del pliegue horizontal e interior del cartílago. Original pero poco extendido, el rook debe su nombre a su creador, Erik Dakota.
Sin embargo, el piercing de rook suele resultar bastante doloroso porque atraviesa 2 capas de cartílago. Puedes llevar un aro pequeño o un barbell curvo.
6. Lóbulo
Llevado desde hace siglos, el piercing en el lóbulo es la zona blanda situada en la parte baja de la oreja. Sin duda es la perforación de oreja más habitual del mundo. Muchas personas la consideran poco dolorosa y suele cicatrizar antes que el cartílago.

El piercing de lóbulo puede perforarse varias veces, a menudo 3, y a veces hasta 5. Así se distingue el lóbulo inferior del lóbulo superior, más cercano al cartílago. Puedes llevar aros, studs pequeños e incluso pendientes más grandes. Atrévete a acumular.
7. Flat
Poco conocido por el gran público, el piercing flat se sitúa en la parte plana de la oreja, justo debajo del hélix. Algunas personas lo encuentran llevadero, pero la cicatrización varía de una persona a otra.
Para un piercing flat, nos gustan los studs con forma de estrella, luna o con un pequeño strass.
8. Snug
El piercing snug se sitúa en el pliegue de cartílago que mira hacia el conducto auditivo. Está, por tanto, en la misma zona de cartílago que el rook, pero cerca del conch.

Bastante doloroso y largo de cicatrizar, el piercing snug suele llevar un barbell curvo con 2 bolas, una en cada extremo.
¿Qué piercing en la oreja va más contigo?
Antes de pedir cita con tu piercer, conviene elegir el piercing en la oreja que mejor encaja contigo. Y si ya tienes una idea muy concreta, solo tienes que indicarle el nombre del piercing y realizará la perforación en esa zona.
Para resumir, estos son los distintos piercings de oreja según su ubicación:
- Los piercings de la zona central de la oreja: daith, rook y snug;
- Los piercings en la parte alta del cartílago: hélix, flat y rook;
- Los piercings del exterior y del pabellón de la oreja: anti hélix y hélix;
- Los piercings de la parte baja de la oreja: lóbulo y anti tragus;
- Los piercings del interior de la oreja: conch y daith;
Si es tu primer piercing en el cartílago, puedes consultar con tu piercer sobre el hélix o el tragus: son populares, pueden resultar relativamente asequibles y algunas personas encuentran el dolor llevadero. Si ya tienes experiencia, puedes plantearte piercings de oreja más complejos, como el daith, el rook o el snug.
Ten también en cuenta el tipo y el tamaño de joyas que te gusta llevar: ¿prefieres aros o studs? ¿Joyas finas o gruesas? Cada ubicación tiene sus particularidades. También conviene elegir tu piercing en función de tus hábitos de vida: ¿trabajas al aire libre y con actividad física? ¿Tu entorno profesional es flexible con las joyas?
Para elegir el estilo que te gusta, visualiza las joyas en las distintas ubicaciones dentro del Creador de combinaciones Solstice.
Crear mi combinación →Significado, historia y orígenes
Durante mucho tiempo, el piercing se utilizó por sus propiedades espirituales. Hoy se lleva con una intención estética, de afirmación personal y también de pertenencia a un grupo. Pero esos no son sus únicos significados.
El significado de los piercings en la historia
La palabra piercing viene del inglés “to pierce”, que significa perforar. Aunque su nombre sea reciente, el arte del piercing se remonta al Neolítico. Se utilizaba como joya de adorno, pero también como herramienta mágica para curar enfermedades y alejar a los espíritus.
Muy común en la Antigüedad, el pendiente era un talismán protector, pero también una forma de mostrar la riqueza. De hecho, se dice que Julio César lo introdujo en Roma. Más tarde, en la Edad Media, la Iglesia prohibió los piercings y los tatuajes con el pretexto de que recordaban al Infierno y al Diablo.

El arte del piercing habría llegado a Francia en los años 90 gracias a Jean-Paul Gaultier y bajo influencia estadounidense. Como verdaderos accesorios de moda, los piercings de oreja son tendencia y vuelven a estar de actualidad con creadoras y creadores como Maria Tash.
¿Por qué nos perforamos las orejas?
Los piercings en las orejas son los más populares porque ofrecen muchas posibilidades de composición. De hecho, se considera que el 50 % de las mujeres menores de 24 años en el mundo llevan las orejas perforadas. Pero ¿por qué nos perforamos las orejas?
El significado de un piercing en la oreja es variado. En muchos países se llevan por motivos estéticos: acumular joyas está muy de moda. Además, muchas celebridades como Rihanna o Johnny Depp han adoptado este accesorio, que también puede resultar discreto.
También es un símbolo de reivindicaciones colectivas, afirmación y aceptación personal. El piercing puede vivirse como un rito de paso a la edad adulta en la adolescencia: al perforarse el cartílago, algunas personas afirman su estilo, ganan confianza y marcan cierta distancia con sus padres. También puede ayudar a reconciliarse con una parte del cuerpo que genera complejos.
El piercing de oreja en hombres
Antiguamente, el aro en los hombres significaba que el marinero había cruzado el Cabo de Hornos. Hoy, llevar un único pendiente puede tener un significado de logro personal: llevar un piercing a la derecha se asocia con rectitud y rigor, y a la izquierda, con amor.
En Occidente, los piercings en las orejas se consideran a menudo símbolos femeninos, de forma errónea. Por suerte, la mentalidad evoluciona y cada vez más celebridades masculinas llevan este tipo de joya.

La perforación de las orejas: precio, dolor y elección del piercer
Puede que te preguntes cómo es la perforación de las orejas. ¿Duele? ¿Cuánto cuesta un piercing en la oreja? ¿Cómo elegir a tu piercer? ¿Cómo prepararse bien? Respondemos a todas tus preguntas.
¿Cuál es el precio de un piercing en la oreja?
Aunque perforar en una joyería puede ser muy asequible en precio, en Francia alrededor de 20 euros por 2 lóbulos, conviene prestar mucha atención a la relación calidad precio. Si la tarifa es baja pero la perforación está mal realizada, pueden surgir complicaciones, como infección, cicatrices poco estéticas o rechazo de la joya. Por eso, mejor ser prudente.
Ten en cuenta que el coste de un piercing varía según el material utilizado, la experiencia del piercer, la ubicación y el nivel de popularidad del estudio.
Aquí tienes un resumen de los precios de los distintos piercings de oreja. Son importes orientativos en euros observados en Francia:
- Lóbulo: 30 euros uno, 50 euros los 2, con tarifas más ventajosas si quieres más perforaciones;
- Hélix: 30 a 50 euros, con tarifas más ventajosas si quieres 2 o 3 perforaciones;
- Tragus, conch, rook, anti hélix, flat, anti tragus y snug: 40 a 60 euros;
- Daith: 50 a 100 euros;
Puedes añadir 10 euros por una joya decorativa de primera puesta. Ten en cuenta que a veces es posible obtener un precio reducido o una promoción para un piercing en la oreja, sobre todo si eres estudiante y decides hacerte varias perforaciones.
Las tarifas indicadas por los piercers suelen incluir la perforación, la joya de primera puesta, los consejos de cuidado y el seguimiento.
¿Dónde hacerse una perforación en las orejas?
Hacerse un piercing en la oreja en una joyería puede implicar más riesgos, especialmente en cartílago. Muchas usan una pistola de perforación, un sistema mecánico de impacto que ofrece menos control que una aguja y que se desaconseja con frecuencia para estas zonas. Además, las joyas de primera puesta no siempre son adecuadas por su forma, por ejemplo con punta afilada o cierre mariposa. Comprueba también las condiciones de higiene y esterilización; para la perforación, elige un profesional que utilice agujas estériles de un solo uso.
Para hacerte un piercing en la oreja, y sobre todo en el cartílago, es preferible acudir a un piercer profesional. Puede evaluar tu anatomía, trabajar con precisión y ayudarte a elegir una colocación proporcionada. También utiliza material esterilizado de un solo uso, como la aguja y la joya de titanio. Además, debe cumplir los requisitos de higiene y formación aplicables en el lugar donde ejerce.
Cómo se desarrolla
Te aconsejamos hacer una primera visita a tu piercer para comprobar que sus tarifas te parecen razonables, que te transmite confianza y que su estudio está limpio.
Pero ¿cómo se desarrolla la perforación de la oreja? En realidad, suele ser bastante rápido y sencillo:
- Te sientas, y a veces te tumbas
- El piercer desinfecta la piel en la zona que va a perforar
- Marca con rotulador la ubicación del futuro piercing
- Perfora la oreja con una aguja y coloca la joya
- El diámetro del orificio suele ser de 1,2 mm
- El piercer limpia tu nueva perforación y pasa a la siguiente
- Te da indicaciones de cuidado y te deja marcharte si todo ha ido bien
Es posible realizar varios piercings en la oreja al mismo tiempo, pero te recomendamos no perforar ambos lados el mismo día, salvo en el lóbulo. La razón es simple: conviene evitar dormir sobre el piercing para que no se enganche.
Ten en cuenta que no todos los piercings pueden hacerse en todas las orejas. En el caso del daith, el tragus o el rook, el cartílago puede ser demasiado fino o demasiado pequeño. En ese caso, la anatomía manda.
Para poner imágenes a estas etapas, aquí tienes cómo se desarrolla una cita a través del ejemplo del hélix: conversación sobre la ubicación, perforación y seguimiento.
Dolor de un piercing en la oreja
La intensidad del dolor depende de la persona, de la zona perforada y del contexto. Una misma nota para todo el mundo no permite prever tu experiencia. Puedes consultar la definición del dolor de la IASP.
El primer dolor que se siente suele ser agudo, intenso y punzante. Se parece a un pinchazo, pero suele desvanecerse rápido. Después puede dar paso a una molestia más sorda y general, que dura unas horas. El piercing en la oreja suele seguir sensible, enrojecido e hinchado durante varios días, o más, según la persona.

Entre los piercings de oreja que muchas personas describen como más dolorosos están el daith, el snug y el rook, porque se sitúan en pliegues de cartílago bastante gruesos. La aguja del piercer atraviesa los 2 lados del pliegue, lo que puede resultar doloroso. Aun así, el dolor agudo solo dura unos segundos.
El piercing de oreja que suele resultar menos doloroso es el del lóbulo, porque es una zona blanda y sin cartílago. En cambio, el hélix suele resultar bastante llevadero por el grosor relativamente fino del cartílago en esa zona. El tragus también suele considerarse llevadero por muchas personas.
Nuestros consejos para prepararte bien
Aunque algunos piercings de oreja, especialmente en cartílago, pueden doler, es posible prepararse bien tanto mental como físicamente. Prepararte bien ayuda a reducir el estrés y a poner a tu cuerpo en mejores condiciones para cicatrizar.
Aquí tienes algunos consejos que puedes aplicar antes de ir al piercer:
- Come lo suficiente e hidrátate
- Duerme bien y evita el alcohol la víspera
- Recógete el pelo
- Procura estar relajada: respira con el abdomen, escucha música, ve acompañada, etc.
- Si tomas medicación o tienes dudas sobre un analgésico, consúltalo antes con un profesional sanitario
¿A partir de qué edad se pueden perforar las orejas?
Aunque la perforación de orejas en niños genera cada vez más debate, muchos padres siguen llevándolos al piercer sin que siempre exista una petición clara por su parte. En menores, conviene esperar a que el niño o la niña pueda expresar de forma clara que lo desea y colaborar con los cuidados posteriores.
En niños pequeños, también conviene tener en cuenta los riesgos de infección y de desgarro por un tirón de la joya. En cualquier caso, la petición no debería venir solo de los padres, sino también del menor. El consentimiento importa a cualquier edad.

En todos los casos, los niños deben acudir a un piercer con experiencia y no a una joyería donde las joyas de primera puesta no siempre se adaptan a su ritmo de vida.
Para perforaciones en cartílago, la edad mínima, el consentimiento y la presencia de madre, padre o tutor dependen del estudio y de la normativa aplicable. Si eres menor de edad, compruébalo directamente con el profesional antes de pedir cita. Igual que ocurre con los tatuajes, conviene que el piercing sea una decisión pensada con antelación.
Consejos de cuidado y cicatrización de un piercing
Antes de poder cambiar tu joya de primera puesta, es importante esperar a que tu piercing en la oreja esté completamente cicatrizado. Para ello, debes seguir una rutina de cuidado y respetar ciertas reglas de higiene. Descubre nuestros consejos de cuidado y mantenimiento para favorecer una buena cicatrización.
Tiempo de cicatrización de cada piercing en la oreja
El tiempo de cicatrización de un piercing en la oreja varía según la ubicación y los cuidados. En general, el cartílago puede tardar varios meses en cicatrizar, porque recibe menos riego sanguíneo que el lóbulo, formado por tejido blando.
La cicatrización varía según la ubicación y la persona. No hay un plazo fijo que confirme que puedas cambiar la joya; pide a un piercer cualificado que evalúe el piercing en persona. Ten en cuenta estas particularidades:
- Hélix: protege el cartílago externo de enganchones y golpes durante la cicatrización.
- Tragus: su ubicación delante del conducto auditivo requiere cuidados durante la cicatrización.
- Conch: espera a que cicatrice antes de elegir aros para esta zona.
- Lóbulo: suele cicatrizar antes que el cartílago, pero la evolución individual importa.
- Daith: la cicatrización de este pliegue de cartílago debe evaluarse individualmente.
- Rook: espera a que cicatrice antes de cambiar a un aro pequeño o un barbell curvo.
- Anti hélix: el cartílago cercano al rostro necesita cuidados hasta completar la cicatrización.
- Anti tragus: la cicatrización del cartílago situado sobre el lóbulo varía según la persona.
- Snug: este pliegue de cartílago puede tardar en cicatrizar; consulta su evolución con tu piercer.
- Flat: la cicatrización de la zona plana del cartílago varía de una persona a otra.
La cicatrización de un piercing en la oreja es gradual. Pueden aparecer hinchazón, secreciones y costras durante el proceso, pero una perforación puede parecer tranquila antes de estar completamente cicatrizada. La caída de las costras y el aspecto limpio no confirman por sí solos una cicatrización completa.
¿Cómo limpiar un piercing y favorecer su cicatrización?
El objetivo del cuidado de un piercing es limpiar la zona retirando suciedad y residuos para ayudar al cuerpo en su proceso de cicatrización.
Por eso debes seguir una rutina de cuidado estricta, a menudo 2 veces al día durante las primeras semanas y después 1 vez al día, según las indicaciones que recibas:
- Lávate las manos con jabón y sécalas;
- Utiliza una solución salina estéril indicada para heridas;
- Limpia suavemente la herida sin mover ni girar la joya;
- Retira la suciedad y los residuos;
- Aclara con agua templada;
- Si tienes dudas sobre el ajuste de la joya, pide a tu piercer que lo revise;
- Deja la joya puesta durante la cicatrización, salvo que un piercer cualificado o un médico te indique lo contrario;
Para los cuidados, utiliza una solución salina estéril al 0,9 % pensada para heridas. Limpia sin desinfectar; las mezclas salinas caseras se desaconsejan en las recomendaciones de la APP sobre cuidados.

Además de esta rutina de cuidado, conviene respetar los siguientes puntos para no irritar ni contaminar la zona:
- Evita tocar y jugar con tu piercing fuera de los cuidados;
- Evita el maquillaje y procura que el champú no entre en contacto directo con la zona;
- Evita las actividades que provoquen roces, golpes o sudor intenso sobre la zona mientras siga sensible;
- Evita nadar y sumergir el piercing en piscinas, spas, el mar o bañeras mientras cicatriza;
- Presta atención a tu estilo de vida, con alimentación equilibrada, agua, sueño, estrés, tabaco, alcohol, etc.
¿Cuándo cambiar tu joya de primera puesta?
Hay que esperar a que la cicatrización de la oreja sea completa para cambiar el piercing. Si no estás segura, pregunta a tu piercer: podrá orientarte. Que ya no sangre, no esté rojo ni hinchado y las costras hayan caído puede indicar progreso, pero el aspecto por sí solo no confirma una cicatrización completa.
La joya de primera puesta debe llevarse hasta que la cicatrización haya terminado. Si necesitas ajustar la longitud de la barra o cambiar la joya, es mejor hacerlo con tu piercer y cuando la evolución real del piercing lo permita. Te recomendamos seguir llevando joyas de forma continua durante 1 año para ayudar a evitar que la perforación se cierre; esto no indica que haya cicatrizado.
Si cambias el piercing demasiado pronto o descuidas los cuidados, pueden aparecer irritación, un bulto de irritación o una infección.
El cambio de estilo y el ajuste de la barra por parte del piercer son dos cosas distintas. Este TikTok explica para qué sirve ese ajuste, llamado downsizing.
Reconocer y tratar una infección en la oreja
Una infección en un piercing de oreja puede provocar enrojecimiento, hinchazón, dolor, pus o fiebre. No debe darse por hecho que sea algo leve.
No todos estos signos significan necesariamente infección: un enganchón o una irritación también pueden causar molestias. Pero si aparecen varios síntomas o empeoran con rapidez, no lo minimices.
Si sospechas una infección, pide rápidamente una valoración médica. El piercer puede revisar la joya, pero los cuidados locales por sí solos no sustituyen a un tratamiento.
¿Qué joya para un piercing en la oreja?
En Solstice pensamos que los piercings en las orejas permiten expresar creatividad y elegancia. Pero elegir bien las joyas es fundamental. El tamaño, los materiales, la forma y el color: todo cuenta. Descubre nuestros consejos para elegir joyas para piercings cicatrizados.
Los mejores materiales hipoalergénicos
La elección de los materiales de un piercing en la oreja debería estar entre tus prioridades. Una aleación adecuada ayuda a limitar los riesgos, sin garantizar la ausencia de alergia o infección.
Por desgracia, muchas joyas contienen níquel, cobre o zinc, materiales alergénicos que conviene evitar. Para la primera puesta, consulta con tu piercer sobre los siguientes materiales y criterios. Estas referencias no certifican las joyas del catálogo Solstice, destinadas a piercings cicatrizados:
- Titanio: muy utilizado por los piercers como joya de primera puesta, hipoalergénico y asequible;
- Acero quirúrgico, o inoxidable: utilizado con frecuencia y más económico que el titanio;
- Oro, un metal que puede limitar los rechazos, aunque suele ser más caro;
Para la primera puesta, descarta la plata y las joyas chapadas; el oro macizo de 14 a 18 quilates debe estar libre de níquel y cadmio.
¿Qué tamaños y tipos de joyas elegir?
Un piercing debe adaptarse a tu morfología y a tus rasgos. Por eso, conviene elegir la forma de tus joyas según la forma de tu rostro y su color según tu tono de piel.
En cuanto a la forma de las joyas, estos son los distintos modelos que existen:
- Los aros: grandes, pequeños, finos o gruesos, los piercings de aro existen en muchos estilos y pueden llevarse en distintas zonas de la oreja;
- Los studs: estas pequeñas barras finas son discretas y actuales. Suelen tener una base plana y una cabeza de rosca con formas variadas, como luna, estrella, strass o bola;
- Los barbells curvos: también llamados bananas, pueden tener dos bolas roscadas, una en cada extremo; comprueba el cierre de cada modelo, ya que no todos llevan rosca;
- Las cadenas: muy actuales, aportan movimiento a tus composiciones. Suelen unirse al lóbulo y al cartílago externo, como el hélix;
- Los pendientes: gráficos, geométricos y originales, estas joyas son atemporales y a menudo tienen más volumen;
Cada tipo de piercing en la oreja tiene sus propias características y sus tipos de joya preferentes. Las siguientes medidas son ejemplos para piercings cicatrizados; el ajuste depende de tu anatomía y debe comprobarlo tu piercer:
- Hélix: aros de 8 a 10 mm o studs, según el ajuste;
- Tragus: los studs son más frecuentes, aunque un aro de 6 mm también puede quedar bien;
- Conch: aros gruesos de 10 a 12 mm;
- Daith: aros de 8 a 10 mm;
- Rook: aros finos de 6 mm o barbell curvo de 8 a 10 mm;
- Lóbulo: muchos estilos son posibles, siempre que se adapten bien;
- Snug: barbell curvo de 8 a 10 mm;
- Flat: studs pequeños;
- Anti hélix: stud pequeño o aro de 6 mm;
- Anti tragus: igual;
En cuanto al color, muchas personas prefieren el dorado sobre piel oscura, y acabados plateados o grises sobre piel clara o pálida. En pieles bronceadas o medias, tanto el dorado como el plateado pueden quedar muy bien.
Ejemplos, ideas y modelos de piercing en la oreja
Cada vez más presente, el piercing en la oreja también triunfa entre las celebridades. Rihanna y Scarlett Johansson llevan piercing en el tragus, mientras que Iris Mittenaere ha elegido el conch. Ariana Grande, Jennifer Aniston y Kylie Jenner son fans de los piercings en el hélix.
Aun así, la acumulación de joyas debe trabajarse con intención. Si buscas ideas de piercings en la oreja o quieres hacerte una idea de las posibilidades que ofrecen, puedes consultar las siguientes composiciones:
Para pasar de las ideas a una composición concreta, este TikTok propone varias asociaciones a partir de un daith, piercings en el lóbulo o un tragus.
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