Piercing tragus: la guía completa
Por Robin Jehanno, especialista en piercings en Solstice Bijoux.
¿Te gustaría hacerte un piercing en el tragus? ¿Quieres saber si duele y cuánto cuesta? ¿Ya tienes una perforación ahí pero tu cartílago cicatriza mal o se infectó?
En Solstice, nos apasionan los piercings de oreja y tenemos la respuesta a tus preguntas.
El tragus se encuentra cerca de la mejilla, en la pequeña lengüeta que protege el conducto auditivo de tu oreja. A pesar de su ubicación, el piercing tragus suele ser sencillo de cuidar y muchas personas lo perciben como poco doloroso. Como referencia en Francia, la perforación suele costar entre 30 y 60 euros. Para este bonito piercing, prioriza joyas pequeñas con una barra fina.
Descubrirás:
- Todo lo que debes saber sobre este piercing: ubicación, significados, precios, dolor, etc.
- Consejos para cuidar tu cartílago durante la cicatrización
- Cómo prepararte bien antes de ir con el piercer
- Cuáles son las mejores joyas para llevar en el tragus
El piercing en el tragus ya no tendrá secretos para ti.
¡Descubramos todo esto juntas!
¿Dónde se encuentra el tragus?
Discreto, delicado y original, el piercing tragus es cada vez más común. Muchas mujeres jóvenes, y hasta algunos hombres, deciden llevar un piercing en esta zona.
Ubicación y características
El tragus es una pequeña prominencia cartilaginosa, redondeada o triangular, situada delante del conducto auditivo, cuya abertura protege.
En algunas personas, el tragus será demasiado pequeño para poder perforarse, ya que no podrá soportar el peso de una joya. Otras tendrán más suerte y podrán hacerse un piercing doble o incluso triple en el tragus.
El piercing tragus puede ser una buena opción si todavía no tienes un piercing de cartílago en la oreja. Es una opción actual y accesible, aunque el dolor y el tiempo de cicatrización varían de una persona a otra.

El piercing anti-tragus
El anti-tragus se coloca justo por encima del lóbulo, frente al piercing tragus. Esta pequeña parte del cartílago es curva y plegada. A menudo se lleva ahí un aro o una barra con dos bolitas.
A menudo confundido con el lóbulo superior, el piercing anti-tragus no es muy común porque duele más y suele atorarse con facilidad. Aun así, sigue estando de moda y probablemente serás la única de tus amigas en llevarlo.
Significados y orígenes
El arte del piercing habría aparecido hace varios milenios en África o Asia. Considerados mágicos, los aretes permitían alejar a los espíritus. El piercing tragus habría surgido en el siglo XX.
Significado del piercing tragus
La palabra “tragus” vendría del griego “tragos”, que significa “cabra”. El nombre de este piercing hace referencia al vello de la oreja que aparece en personas mayores y que recuerda a una barba de cabra... Otras personas creen que este piercing se llama así por su forma triangular.
Hoy en día, el significado de un piercing tragus puede relacionarse con la necesidad de marcar una ruptura, el deseo de afirmarse o un ritual de paso a la adultez. El piercing divide, pero también reúne. Además de estar muy de moda, el tragus permite a algunas adolescentes afirmar su estilo y sentirse importantes dentro de la sociedad, mientras eligen un piercing de cartílago discreto.
Historia y orígenes
Aunque ya estaba de moda en los años 90, el piercing tragus en la oreja vive un nuevo auge desde hace algunos años. Probablemente llegó a Europa a finales del siglo XX bajo la influencia de la cultura hippie y punk estadounidense. El diseñador Jean Paul Gaultier habría contribuido a su redescubrimiento en Francia. El piercing tragus apenas empieza a ser aceptado en Occidente.
En realidad, el piercing en las orejas es un arte ancestral. Inicialmente usado como joya ornamental, pronto se convirtió en un accesorio al que se atribuían poderes mágicos y espirituales, capaz de curar enfermedades y alejar a los espíritus.
De hecho, los aretes más antiguos fueron encontrados en Mongolia y tienen más de 7000 años. El piercing también era muy popular en Grecia, Roma y el antiguo Egipto como símbolo de riqueza.

El tragus en los hombres
En Europa, los agujeros en las orejas siempre se han visto como un símbolo de feminidad y son mal vistos por la mayoría de las personas. Por eso, el piercing tragus sigue siendo poco común en los hombres.
Pero no te desanimes. El mundo cambia. Y si tú o alguien cercano realmente quiere un piercing en el tragus, adelante.
Dolor de un piercing en el tragus
Asequible, discreto y actual, el tragus tiene todo para ser un gran piercing de oreja. A pesar de su ubicación, no siempre resulta tan doloroso como parece. Descubre nuestros consejos para prepararte bien.
¿El piercing en el tragus duele?
La intensidad del dolor que se siente durante un piercing depende de varios factores: tu sensibilidad, la zona perforada y el contexto de la sesión. No es solo algo mental, como recuerda la definición del dolor de la IASP.
La perforación del tragus puede provocar un pellizco breve y después una sensibilidad local. No se puede garantizar un dolor bajo ni dar la misma nota sobre 10 a todas las personas.
El dolor de un piercing tragus en la oreja puede presentar 3 fases:
- La primera fase: el dolor puede ser agudo e intenso y durar unos segundos o unos minutos. Puede sentirse como un pellizco;
- La segunda fase: puede aparecer un dolor sordo que dure varias horas y disminuya gradualmente;
- La última fase: el piercing puede mantenerse sensible, rojo e inflamado durante algunos días o semanas.
¿Cómo prepararte bien para disminuir el dolor?
El biohacking reúne técnicas pensadas para influir en las reacciones del cuerpo. Siguiendo nuestros consejos, podrás prepararte con tranquilidad. De hecho, aunque el dolor del piercing tragus puede sentirse leve, la perforación del cartílago puede asustar a algunas personas.
Aquí tienes algunos consejos:
- Controla tu respiración: respira con el abdomen
- Reduce tu nivel de estrés: medita algunas horas antes
- Piensa en positivo: repite afirmaciones positivas e imagina tu futuro piercing tragus
- Habla con tu piercer: sabrá tranquilizarte
- Piensa en otra cosa: habla con alguien cercano o escucha música

También puedes preparar tu cuerpo comiendo de forma equilibrada, manteniéndote hidratada y durmiendo lo suficiente para que tu organismo esté listo para cicatrizar. Estos hábitos pueden ayudar a reducir el riesgo de mareo, pero no garantizan menos dolor durante un piercing tragus.
Si lo deseas, habla con el profesional antes de usar una crema anestésica. Si tienes dudas sobre medicamentos para el dolor, pide consejo a un profesional de salud.
Por último, evita por completo la pistola de perforación y prefiere la aguja de un piercer profesional: suele traumatizar menos el cartílago. La pistola puede desgarrar el cartílago y dañar tu tragus.
El piercer, un profesional que conoce su oficio
La mejor opción para perforarte el tragus es ir con un piercer. Profesional y con experiencia, está acostumbrado a perforar orejas, es su trabajo, y sabrá tranquilizarte. El piercer respeta las normas de higiene porque utiliza material estéril de un solo uso y lleva equipo de protección para evitar cualquier contaminación.
Pero ¿cómo se realiza un piercing tragus? Si no tienes experiencia con los piercings, aquí están las distintas etapas:
- El piercer limpia la zona que va a perforar;
- Coloca un pequeño trozo de corcho detrás, cerca del canal auditivo;
- Perfora la oreja con una aguja, curvada para el piercing tragus, y coloca la joya;
- Es posible escuchar un chasquido cuando pasa la aguja, ya que es un piercing cercano al conducto auditivo;
- El piercer limpia tu herida y pasa a los siguientes piercings;
- Te deja ir si todo salió bien y te da indicaciones de cuidado.
Por desgracia, a veces tu tragus puede ser demasiado pequeño y el piercing no será posible. Ponte en contacto con un piercer con anticipación para evaluar si es viable.
Consejos de cuidado y cicatrización del cartílago
Nuestro cuerpo es una máquina excepcional. Durante un piercing en la oreja, el organismo reacciona rápido para cerrar la herida. Esto ayuda a evitar distintas complicaciones, como infecciones o cicatrices.
¿Cuánto tiempo dura la cicatrización del piercing tragus?
A diferencia de la pistola de perforación, que desgarra los tejidos y daña el cartílago, la aguja perfora la oreja de forma más limpia. El orificio obtenido es limpio, recto y simétrico. El tiempo de cicatrización del piercing tragus varía de una persona a otra.
En efecto, la cicatrización de un piercing tragus puede tardar varios meses o más. No hay un plazo único que confirme la cicatrización completa. En esta zona, a menudo está bastante protegido de golpes y atorones porque se encuentra en el centro de la oreja y es pequeño. Además, está mejor irrigado que otras partes del cartílago.

La cicatrización de un piercing tragus pasa por 3 fases distintas:
- Inflamación y exudación: la herida libera un líquido transparente, suele verse roja, inflamada y sensible. La duración de esta fase varía de una persona a otra;
- Irritación y granulación: el líquido exudado puede volverse amarillento y solidificarse, mientras se forma un canal dentro del orificio. Esta fase puede durar varios meses;
- Curación: el dolor disminuye, las costras dejan de formarse y la zona se estabiliza, pero estos signos por sí solos no confirman una cicatrización completa.
¿Cuándo cambiar tu piercing?
Podrás cambiar tu piercing tragus cuando esté completamente cicatrizado y tu piercer confirme que está listo para un cambio. Estos signos pueden ayudar a evaluar la cicatrización, pero no bastan por sí solos:
- Tu oreja no esté roja ni inflamada;
- Tu orificio tenga un color normal;
- No sientas dolor
- No salga ningún líquido claro o amarillento de la herida;
Después podrás retirar la joya de perforación y sustituirla por un modelo un poco más bonito.
Si tienes dudas, pide consejo a tu piercer: sabrá evaluar si tu piercing está cicatrizado y si puedes llevar otra joya. Sobre todo, nunca cambies tu piercing antes de que tu tragus haya sanado por completo.
Si tienes prisa por cambiar la joya, consulta primero con tu piercer. La forma adecuada y el momento correcto dependen de cómo evolucione tu cicatrización.
¿Cómo cuidar tu tragus durante la cicatrización?
El proceso de curación de un piercing puede ser largo... Por suerte, existen algunos consejos y hábitos que pueden favorecer una buena cicatrización del cartílago. Pero ¿cómo cuidar un piercing tragus?
Es muy importante seguir estas recomendaciones al pie de la letra:
- No toques tu piercing, sobre todo con las manos sucias;
- Evita nadar;
- Evita el maquillaje, el shampoo y otros productos químicos que puedan inflamar tu piercing tragus;
- Al hacer ejercicio, evita golpes, fricción y contaminación de la perforación; evita sumergirla en piscinas, lagos o el mar mientras cicatriza;
- Ten cuidado con los atorones, como audífonos, cabello, teléfono o ropa;
- Adopta un estilo de vida saludable: come bien, toma agua y duerme lo suficiente;
- Evita cualquier cosa que presione o se atore en el piercing y no te recuestes sobre él;
- Cambia tus sábanas con regularidad;
Entre los contactos del día a día, los audífonos están especialmente cerca del tragus. Este video distingue su uso durante la cicatrización y una vez que el piercing ya cicatrizó.
También debes seguir una rutina de cuidado para limpiar tu piercing tragus en la oreja. Esta es la que te recomendamos:
- Lávate las manos con jabón y sécalas correctamente;
- Pon un poco de solución salina sobre una gasa limpia. Consulta las recomendaciones de la APP sobre los cuidados.
- Limpia con suavidad alrededor de tu piercing tragus;
- Retira suavemente los residuos que se hayan aflojado con la gasa, sin arrancar las costras;
- Evita el algodón, el papel absorbente, los cotonetes y las toallas de baño
- Enjuaga bien con agua tibia;
- Si una pieza parece floja, pide a tu piercer que la revise sin manipular la joya de más;
- No añadas antiséptico para acelerar la cicatrización sin indicación médica.
Este cuidado toma solo unos minutos. Sigue la frecuencia de limpieza indicada por tu profesional y evita limpiar en exceso. Sigue las indicaciones de tu piercer o del profesional que evalúe tu caso para adaptar esta frecuencia. Al retirar células muertas, bacterias y secreciones, ayudas a mantener la zona limpia mientras tu cuerpo hace su trabajo.

Complicaciones e infecciones
Tener el tragus inflamado no significa necesariamente que esté infectado. Una infección aparece cuando se desarrollan microbios en la herida y requiere una valoración médica.
¿Cómo cuidar un piercing infectado?
Si notas que la infección de tu piercing tragus se extiende rápido y tienes dolor intenso, mucho pus y fiebre, consulta pronto a un médico. Podrá indicarte el tratamiento adecuado.
Si sospechas una infección, pide una valoración médica; estos gestos no sustituyen un tratamiento:
- Mantén la zona limpia y sigue la frecuencia de cuidados indicada por el profesional de salud que evalúe tu caso;
- No añadas desinfectantes ni antisépticos sin indicación médica;
- Aplica frío para aliviar tu tragus inflamado;
- No juegues con tu piercing;
- Lávate bien las manos y sécalas antes de tocar tu oreja;
- Evita los lugares propicios para las bacterias, como albercas, mar o ambientes húmedos
- Ten cuidado con los atorones;
- Si sospechas una infección, no retires la joya por tu cuenta. Sigue las indicaciones de un médico sobre su retirada.
¿Cómo reconocer una infección en el tragus?
Una infección aparece cuando microorganismos dañinos entran en el organismo. En ese caso, nuestro sistema inmunitario reacciona rápidamente enviando anticuerpos para combatir las bacterias. Las infecciones leves en un piercing tragus en la oreja son relativamente frecuentes porque está situado a la entrada del conducto auditivo.
Si tienes una infección en tu piercing tragus, podrías notar estos síntomas:
- Dolor, sobre todo si aumenta;
- Hinchazón;
- Enrojecimiento;
- Salida abundante de pus amarillento;
- Mal olor en la herida;
- Sangrado;
- Fiebre;
No esperes a acumular cuatro síntomas para consultar: un dolor que aumenta, pus, un enrojecimiento que se extiende o fiebre justifican una valoración médica rápida, consulta los signos de infección descritos por el NHS. Una irritación puede parecerse a una infección; el diagnóstico no se hace contando síntomas.
Cicatrices hipertróficas, queloides y bultos de irritación
No todos los bultos que aparecen alrededor de un piercing son queloides. Un queloide es una cicatriz benigna que puede aparecer durante la cicatrización y extenderse más allá de la herida inicial en personas predispuestas.
Otros bultos pueden deberse a cuidados inadecuados, una joya demasiado apretada, un atorón o el uso de una pistola de perforación. Esta última puede deformar la oreja al desgarrar los tejidos y traumatizar el cartílago.
Por suerte, puedes ayudar a prevenir este tipo de problemas siguiendo nuestros consejos y acudiendo con un piercer con experiencia. Si el bulto ya apareció o tienes dudas sobre su naturaleza, consulta a un médico que podrá orientarte con un especialista.
¿Qué materiales y joyas elegir para el tragus?
Probablemente decidiste hacerte un piercing tragus en la oreja porque te parece bonito. Y a nosotros también. Encontrar joyas que combinen bien puede requerir un poco de atención. ¿Cómo elegirlas?
¿Qué materiales usar?
Para mantener tu oreja en buen estado, debes elegir materiales que le sienten bien a tu cuerpo. Muchos metales, como zinc, cobre o níquel, son muy alergénicos y muchas personas no los toleran bien.
Para la joya de primera perforación del tragus, consulta con tu piercer sobre los siguientes materiales y las normas aplicables. Estas referencias educativas no certifican los productos Solstice, cuyo catálogo está destinado a piercings cicatrizados:
- Titanio conforme a ASTM-F136 para joyas de primera perforación: un metal hipoalergénico y accesible, generalmente bien tolerado, aunque pueden producirse reacciones;
- Acero inoxidable o acero quirúrgico conforme a ASTM-F138 para joyas de primera perforación: económico y muy utilizado en joyas de oreja; su compatibilidad depende de la sensibilidad individual. No todo acero inoxidable cumple esta norma;
- Oro de 14k o 18k: un metal duradero, pero bastante caro. Existe en rosa, amarillo o blanco.

No te recomendamos la plata esterlina 925 porque suele contener trazas de níquel o cobre. El chapado en oro no garantiza que una joya sea adecuada para tu piercing. Verifica el material de base y el grosor del chapado, y consulta a tu piercer si tienes dudas.
No olvides elegir el color de tu joya en función del tono de tu piel. Las pieles más claras suelen combinar bien con el plateado, mientras que las pieles oscuras suelen lucir muy bien con el dorado. Si estás bronceada, tienes muchas opciones.
Las mejores joyas para el tragus
Para tu piercing tragus completamente cicatrizado, puedes dar rienda suelta a tu creatividad. Puedes elegir entre un aro o un stud. Existen labrets de base plana y barbells rectos: revisa la parte posterior y el cierre antes de elegir.
Como se sitúa en una parte de la oreja visible de frente, el tragus no es tan discreto como parece. Para equilibrarlo, es posible llevar ahí un labret pequeño de 6 a 8 mm de largo con cabeza enroscable, siempre que esas medidas sean adecuadas para tu piercing cicatrizado.
Para la cabeza del stud, todo está permitido: luna, estrella, corazón, flor, bolita, con o sin brillos... Nos encantan las pequeñas circonitas engastadas.
Pero si te gustan las joyas un poco más llamativas y ya llevas studs en el hélix y el lóbulo, entonces un aro para el tragus puede ser una buena opción para un piercing completamente cicatrizado. Un diámetro de 6 mm puede ser adecuado para algunas orejas; consulta con tu piercer si esa medida te queda bien. Simple y eficaz.
Aquí tienes un ejemplo puesto para comparar estos formatos en el tragus: el video muestra el cambio de un aro a un stud y vuelve sobre las dimensiones de la joya.
¿Cómo quitar un piercing de oreja?
Para retirar la joya de un piercing tragus completamente cicatrizado, primero identifica el cierre. Estas son 2 opciones comunes:
- Si es un labret con cabeza enroscable, desenrosca la cabeza y desliza suavemente la barra para retirarla. Los studs sin rosca no se desenroscan: comprueba primero el cierre;
- Si es un aro fino con cierre de bisagra, abre el cierre y deslízalo suavemente fuera del orificio. Otros cierres funcionan de manera diferente; no separes los lados a menos que el diseño lo requiera.
No dudes en pedir ayuda a una persona cercana o a tu piercer.
Ideas e inspiración
El piercing tragus aportará un toque personal a tus combinaciones de oreja. No por nada lo llevan cantantes como Rihanna, Pink o Miley Cyrus. Aunque sigue siendo bastante discreto, combina muy bien con el conch y el hélix.
Si buscas ejemplos de combinaciones, aquí tienes algunas ideas que te pueden gustar:
Prueba una joya en el tragus con tus otras piezas para encontrar la combinación que más te guste.
Armar mi combinación →Precios y costo del piercing tragus
En general, como referencia en Francia, el precio de un piercing tragus varía entre 40 y 60 euros. Como es popular, suele costar menos que muchos otros piercings. Sin embargo, requiere más práctica y experiencia porque el cartílago es grueso en esta zona. Un servicio así incluye:
- La perforación: el piercer hace un orificio en tu oreja con una aguja esterilizada e inserta una joya;
- La joya: por lo general de titanio, hipoalergénica y sobria
- Los cuidados: el piercer te da consejos para cicatrizar correctamente;
- El seguimiento: en caso de complicaciones o inquietudes;
Aunque en Francia a veces se ven precios muy bajos, de unos veinte euros, es mala idea acudir a una joyería para perforarte el tragus. En general, el material usado es de menor calidad y el personal de venta no está formado para ello. Por eso, los precios pueden parecer especialmente competitivos.
Es mejor acudir con un piercer profesional que te haga un bonito piercing tragus. Ten en cuenta que las tarifas en las grandes ciudades suelen ser más altas que la media. Además, la experiencia del piercer, la popularidad del estudio y el material utilizado influyen en el precio.





