Dolor del piercing antitragus
Por Robin Jehanno, especialista en piercings en Solstice Bijoux.
¿Te encantó el piercing antitragus? ¿Te da miedo ir con el perforador porque crees que duele?
Nosotras también hemos pasado por eso. No siempre es fácil enfrentarse a un piercing nuevo. En resumen, estás en el lugar correcto.
Discreto y poco común, el piercing antitragus se encuentra justo arriba del lóbulo. Nos gusta llevar ahí arracadas finas y ligeras, para un bonito efecto de acumulación. Esta zona de la oreja es sensible, así que el piercing antitragus puede resultar bastante doloroso.
En este artículo corto descubrirás:
- Por qué perforar el cartílago duele
- Cómo aliviar el dolor en el antitragus
- Algunas experiencias
¿El piercing antitragus duele?
Para empezar, el antitragus es la parte del cartílago situada justo arriba del lóbulo y frente al tragus, de ahí su nombre "anti". Esta cresta cartilaginosa curva y plegada puede ser difícil de perforar si es demasiado fina. Es posible que la morfología de tu oreja no permita un piercing en esa zona.

El antitragus es un pliegue de cartílago: perforarlo puede doler y su cicatrización puede tomar varios meses. Una puntuación fija sobre 10 no permite prever tu experiencia; la sensación sigue siendo personal, consulta la definición del dolor de la IASP.
Como suele pasar, la intensidad del dolor depende de muchos factores: tu estrés, tu tolerancia, tus experiencias pasadas, tu edad, etc. En la siguiente parte veremos cómo aliviar estas molestias.
Cuando la aguja del perforador atraviesa tu cartílago, sientes un dolor intenso, casi punzante, parecido a un pellizco fuerte. Pero ese dolor agudo desaparece en unos minutos y deja paso a una sensibilidad general y luego localizada.
Reunimos algunos testimonios en este sitio y este sitio:
- "Entonces, dolor al perforar: al antitragus ni miedo, no más que un cartílago clásico como dice cute"
- "Personalmente solo tengo un tragus como piercing de cartílago [...] En cuanto al antitragus, en mi opinión en nivel de dolor es parecido; según el lugar donde se coloque, creo que incluso puede no doler nada porque es más bien una mezcla de piel/cartílago blando"
- "Pues yo tengo el antitragus desde hace 6 años y nunca he tenido ningún problema [...] Y en cuanto al dolor, solo recuerdo que lo que más me dolió fue la pinza y no la aguja"
Para complementar estas opiniones, aquí tienes un testimonio personal en video sobre el antitragus: la perforación, el dolor que sintió y las dificultades que encontró después.
¿Cómo evitar que duela el cartílago?
A pesar de la mala fama de algunos piercings, siempre es posible mejorar tu experiencia y estar menos estresada el día de la cita. Veamos cómo.
¡Prepárate mental y físicamente!
Como los deportistas de alto nivel, vas a tener que prepararte antes de tu piercing antitragus. Si no te sientes con confianza y/o tiendes a estresarte, puedes probar lo siguiente antes de la sesión:
- Medita 10 minutos
- Respira profundo: 5 segundos al inhalar y 5 segundos al exhalar
- Pide a un amigo o a un ser querido que te acompañe
- Escucha música
No olvides comer bien unas horas antes, tomar suficiente agua y dormir lo necesario. Si tienes dudas sobre una crema anestésica o sobre un medicamento, coméntalo con un profesional de salud y con tu perforador.

Por último, acude con un perforador competente. El estudio debe estar limpio, el profesional debe usar instrumentos de calidad y desinfectados. No vayas a una joyería: las pistolas de perforación duelen y pueden dañar y/o infectar tu cartílago.
Para complementar la preparación, este video aborda el tiempo que hay que reservar para los cuidados, el presupuesto y la importancia de un proyecto adaptado a tu anatomía.
¿Tu piercing todavía duele?
Hay dos razones por las que tu piercing antitragus puede seguir doliendo.
Si tu piercing no tiene más de unos diez días, es normal. La oreja sigue sensible alrededor de 2 semanas. El dolor debería disminuir rápidamente. No olvides seguir los cuidados al pie de la letra: limpieza diaria, nada de alberca ni deporte, y cuidado con los jalones. ¡No toques tu oreja salvo durante los cuidados!
Si tu piercing ya tiene algunos meses, quizá sea señal de irritación o de infección. Si tu joya se atoró en algún lado, probablemente la perforación esté irritada. Si tienes fiebre o sale pus de tu antitragus, es una mala señal. Ve al médico sin esperar más. Consulta los signos de infección descritos por el NHS.
Por último, no cambies tu piercing antitragus antes de que esté completamente recuperado. Si de verdad quieres cambiar la joya, vuelve con tu perforador para que evalúe si la zona ya está lista.
Da prioridad a las barras y a las arracadas pequeñas, y a materiales como el oro, el titanio, el acero quirúrgico o el chapado en oro, según la recomendación de tu perforador.